El partido de Flávio Bolsonaro reconoció la victoria de Lula da Silva pero evitó felicitarlo
Mientras Javier Milei continúa sin manifestarse sobre el balotaje en Brasil, el bolsonarismo ya reconoce la épica remontada del líder del PT.
Luego de una jornada electoral histórica y ajustada, el Partido Liberal (PL) —fuerza política que impulsó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro — reconoció formalmente este lunes el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje, algo que, por ejemplo, todavía no hizo Javier Milei.
La definición, proclamada por el Tribunal Superior Electoral (TSE), consolida la reelección del líder del Partido de los Trabajadores (PT), aunque la cúpula del partido opositor optó por mantener una postura distante y sin congratulaciones hacia el mandatario electo.
A través de un comunicado firmado por su titular, Valdemar Costa Neto, el espacio opositor confirmó que acatará la resolución judicial, pero sembró dudas sobre el desarrollo de la campaña electoral.
“Reconocemos el resultado presidencial, proclamado por el Tribunal Superior Electoral, pero entendemos que los cuestionamientos planteados deben aclararse debidamente en un debate político equilibrado y democrático“, expresó Costa Neto.
Marcha atrás de Flávio Bolsonaro: del pedido de anulación a la vía judicial
La posición institucional del Partido Liberal buscó ordenar el discurso de su candidato. Durante la noche del domingo, tras conocerse los datos oficiales del escrutinio, el propio Flávio Bolsonaro había amenazado públicamente con recurrir a la Justicia para solicitar la anulación completa de los comicios, criticando la decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin, de extender hasta las 19:00 el horario de votación por problemas en el transporte de electores.
Sin embargo, este lunes el senador cambió drásticamente su estrategia legal: en un video difundido en sus redes sociales, descartó la anulación general de la votación y anunció que presentará una demanda para solicitar la revocación de la fórmula integrada por Lula y Geraldo Alckmin, alegando un presunto “abuso de poder político y económico” por el uso de partidas del Gobierno federal en beneficios sociales durante la campaña.
La ofensiva se suma a tres presentaciones previas ante el TSE, que incluyen reclamos por el uso de la estructura del Ministerio de Cultura y hasta por el homenaje que le rindió a Lula la escuela de samba Acadêmicos de Niterói durante el Carnaval.
Un mapa político fragmentado y con la menor diferencia desde la redemocratización
El balotaje del domingo marcó la contienda más pareja en la historia reciente de Brasil. Con más del 99% de las urnas escrutadas, Lula se consagró ganador con el 51,7% de los votos frente al 48,2% de Bolsonaro, revirtiendo el resultado de la primera vuelta del 4 de octubre, donde el postulante de la derecha había quedado al frente por algo más de 2,2 millones de sufragios (47,03% a 45,16%).
A sus 80 años, el histórico dirigente del PT se convertirá en el primer mandatario brasileño en asumir un cuarto período presidencial.
A pesar de la derrota en el tramo ejecutivo, el PL destacó la consolidación de su músculo territorial y parlamentario: la fuerza opositora se mantendrá como la principal bancada con 121 diputados federales, 29 senadores y 6 gobernaciones. En tanto, aliados clave de Bolsonaro durante la segunda vuelta como Republicanos, União Brasil y Podemos también aceptaron sin matices el veredicto de las urnas.
Según el cronograma oficial fijado por la justicia electoral, el TSE entregará los diplomas de acreditación a la fórmula ganadora antes del 18 de diciembre, mientras que la ceremonia formal de toma de posesión está prevista para el 5 de enero de 2027.
