Deuda: la morosidad copa la agenda legislativa y desafía al oficialismo
La oposición acumula casi 30 proyectos para aliviar la morosidad, mientras el Gobierno se mantiene firme en no intervenir y amenaza con vetar cualquier iniciativa que avance en el recinto.
La creciente crisis de endeudamiento que atraviesan las familias argentinas se instaló como el eje central del debate político en el Congreso. La mesa de entrada de Diputados recibe día tras día propuestas de distintos bloques opositores que buscan dar respuesta a una problemática que ya afecta a seis millones de personas, de las cuales la mitad se encuentra en situación de incobrabilidad.
Mientras el Ejecutivo insiste a través de sus voceros en que se trata de un conflicto entre privados donde el Estado no debe entrometerse, los legisladores de la oposición ya presentaron cerca de 30 iniciativas con enfoques diversos. Las alternativas incluyen desde planes de refinanciación y topes al peso de las cuotas sobre los ingresos, hasta regulaciones al crédito y mecanismos especiales para deudores que ya no pueden afrontar sus compromisos.
Sin embargo, esta multiplicidad de proyectos genera un dilema para los propios impulsores. La fragmentación de votos dificulta construir una mayoría sólida y each legislador defiende su propia creación. “Es complejo encontrar puntos en común cuando hay tantas propuestas, incluso dentro de un mismo bloque”, reconoció el autor de uno de los textos presentados.
Alarma en el oficialismo por las iniciativas presentadas en el Congreso a causa de la morosidad
En el oficialismo, la proliferación de iniciativas enciende las alarmas. Un referente libertario advirtió con frialdad que si la oposición logra un acuerdo parlamentario para tratar el tema, la respuesta será el veto presidencial. Para los socios del Gobierno, el escenario resulta más delicado en términos políticos: con semejante volumen de ciudadanos afectados, diferenciarse del discurso oficial se vuelve una tarea cuesta arriba.
La oposición ya inició conversaciones para destrabar el avance. Saben que sin el respaldo del radicalismo y el PRO deberán transitar el camino más extenso hasta llegar al recinto. “Necesitamos juntar los números para habilitar el debate en el recinto y luego emplazar a las comisiones, porque los libertarios no las convo-can para este tema”, explicó un diputado opositor. “Después debemos acordar para unificar criterios y reducir la cantidad de proyectos. Y nuevamente, conseguir los votos para llevar la iniciativa al recinto y forzar a los socios de LLA a sumarse”, agregó.
Por ahora, los números no acompañan, pero las negociaciones se multiplican en los pasillos y comisiones del Palacio Legislativo. La discusión de fondo gira en torno al rol del Estado frente a la desregulación de tasas financieras y el impacto del DNU 70/2024, que eliminó pisos y techos para los intereses bancarios.
La presión social también se hace sentir. El jueves pasado, la CGT, la UTEP y las dos CTA movilizaron al Ministerio de Economía para visibilizar la crisis de morosidad. Jorge Sola, secretario general de la CGT, remarcó: “No es un asunto entre privados, es responsabilidad de la política económica del Gobierno. El endeudamiento es consecuencia de su proyecto político”.