Horror en Exaltación de la Cruz: encontraron asesinada a una jubilada de 76 años

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La mujer fue hallada muerta en su casa con signos de golpes y una puñalada.

Un crimen conmocionó a Capilla del señor, Exaltación de la Cruz: Carmen Fermina Bogarín, una jubilada de 76 años, fue asesinada a golpes y la Justicia investiga si su nieto, un adolescente de 17 años, fue quien lo hizo.

La mujer vivía en la calle Alem al 400, a apenas 100 metros de la comisaría y justo frente a la Ayudantía Fiscal, los empleados del Ministerio Público Fiscal la conocían; algunos la saludaban todas las mañanas. Fueron ellos los primeros en llegar a la escena del crimen de esta abuela: estaba tendida sobre el suelo de la cocina, encima de un charco de sangre.

Por ahora, todas las sospechas apuntan a su nieto de 17 años, para quien la Justicia de Garantías ha solicitado que le extraigan sangre para determinar si su ADN es el que está debajo de las uñas de su abuela. El chico, quien padece problemas de consumo problemático, está muy complicado

El crimen de Carmen es investigado por el fiscal Gustavo Ancurio, del fuero de responsabilidad juvenil de Campana, como homicidio y en las últimas horas se han solicitado una serie de allanamientos, además de la extracción de sangre del principal sospechoso, para confirmar y descartar pistas.

 

La victima vivía a metros de la UFI N°6 del distrito.

La victima vivía a metros de la UFI N°6 del distrito.

El cuerpo de Carmen fue descubierto el 10 de marzo en personal de la Comisaría de Exaltación de la Cruz. Según Infobae, la autopsia determinó que la mataron a puñaladas en el cuello (le lesionó una arteria). Presentaba un golpe en la frente, la fractura del maxilar y lesiones genitales. La data de muerte era de 12 horas.

Los peritos que trabajaron en la escena del crimen hallaron en el patio de la casa un cuchillo con su hoja doblada con manchas de sangre y en el techo el pantalón y la ropa interior de la mujer, pero al mismo tiempo no encontraron aberturas dañadas: estaban cerradas desde adentro y las llaves de ingreso en la vivienda.

Los vecinos contaron que la última vez que la vieron fue el 9 de marzo, cerca de las 19, cuando entraba a su casa, algo que va de la mano con la data de muerte de la mujer. Pero no fue lo único que contaron los testigos…

“Sugirieron que el nieto de Carmen de 17 años, con problemas de consumo, podría estar involucrado, ya que en otras oportunidades había ingresado al domicilio a robarle a su abuela para comprar estupefacientes”, detallaron las fuentes.

Cuando entrevistaron al chico, dijo que estaba trabajando y en su empleo lo convalidaron. Entonces, las tareas investigativas se concentraron en otras líneas hasta que llegaron las cámaras de seguridad que analizaron los policías de la DDI de Zárate.

Se veía salir al adolescente con un morral de la casa de su abuela a la hora que dijo que estaba trabajando y con la misma ropa que usó ese día”, destacaron las fuentes del caso y sospechan que en ese morral llevaba la notebook y la billetera negra que faltaba de la casa de Carmen.

Los investigadores se entrevistaron con las compañeras del trabajo del sospechoso en una casa de comidas de la zona: “Contaron que fue a trabajar, pero que dijo que le dolía la espalda y cuando se levantó la remera tenía lesiones como rasguños, también en el pecho y la cara”, describieron.

Y añadieron: “Incluso, le sacaron una foto para mostrarle cómo tenía la espalda y esa imagen está en la causa: tiene similitud a raspaduras o rasguños, posiblemente compatibles con acciones de defensa de la víctima”.

En este contexto, la Justicia de Garantías dispuso que le saquen sangre al menor para cotejar su ADN con el hallado debajo de las uñas de Carmen y que se hagan allanamientos, pero nada se indicó sobre un pedido de arresto del chico.