Meraxes: encontraron el esqueleto de uno de los dinosaurios carnívoros de mayor tamaño registrado

27cc3cf7cc053bdc03cce2d615ea21de_L

Vivió hace unos 96 millones de años en la Patagonia y fue descubierto por un equipo de investigadores argentinos, estadounidenses y canadienses.

Un equipo de investigadores argentinos estadounidenses y canadienses descubrió una nueva especie de dinosaurio con brazos desproporcionadamente cortos como los del Tyrannosaurus rex.

Sin embargo, no hay relación directa entre ambos, según confirmaron los paleontólogos involucrados en el estudio.

El Meraxes gigas, como se ha llamado al nuevo dinosaurio en referencia a la serie Games of Thrones, fue encontrado en lo que ahora es la región de la Patagonia norte de Argentina, en la zona de Barda Atravesada de las Campanas, a 20 kilómetros de Villa El Chocón, en la provincia de Neuquén.

Según un reciente estudio publicado en la revista académica Current Biology, la criatura hallada habitó la tierra hace aproximadamente 96 millones de años, mide 11 metros de largo y pesaba más de cuatro toneladas. Se trata del esqueleto más completo recuperado hasta ahora de un carcarodontosáurido sudamericano, al que se lo identificó como el “devorador de dinosaurios”.

El estudio también afirma que el Meraxes es uno de los dinosaurios carnívoros de mayor tamaño registrado. El nombre de la especie, Gigas -que en griego significa gigante-, se refiere al enorme tamaño de esta especie, aunque era dos metros menores que Giganotosaurus carolinii, el más grande de los terópodos conocidos. El esqueleto del animal denota que ha vivo unos 45 años aproximadamente

Entre sus restos encontraron su cráneo casi completo (el más completo para cualquier miembro conocido de este grupo), aunque sin las mandíbulas. También encontraron vértebras fragmentarias del cuello y la espalda, el sacro completo, varias vértebras de la parte primera y media de la cola, la cintura pectoral (el omóplato o escápula y el coracoides) con los brazos y la cintura pélvica con las patas posteriores.

En los últimos 30 años ya se habían encontrado numerosos fósiles de Carcharodontosauridae, pero se sabía poco sobre su cráneo, sus antebrazos o sus pies. Con el reciente descubrimiento esto ha cambiado gracias al fósil extraordinariamente completo.

«Por primera vez conocemos, con mucho detalle, ciertas partes de la anatomía de estos gigantescos dinosaurios carnívoros», dijo a CNN Juan Canale, director del proyecto en el Museo Paleontológico Ernesto Bachmann de Neuquén, Argentina.

meraxes.jpg

El fósil fue hallado en la Formación Huincul, donde, según el estudio, se han encontrado restos de uno de los mayores animales terrestres conocidos de todos los tiempos, el Argentinosaurus huinculensis, que data del mismo periodo que el fósil de M. gigas.

También se sabe que la zona albergó otros dinosaurios carnívoros, aunque más pequeños que M. gigas, así como otras especies de herbívoros de cuello largo.

En relación a la alimentación del dinosaurio, Canale expresó que “es muy difícil establecer lo que comían, pero los dientes sueltos encontrados en las excavaciones en las que se han descubierto fósiles de dinosaurios herbívoros corresponden a dinosaurios carnívoros. Esto significa que podemos decir que M. gigas habría depredado, al menos en parte, estos herbívoros de cuello largo como Argentinosaurus huinculensis”.

«No es una coincidencia que los dinosaurios herbívoros gigantes y los dinosaurios carnívoros gigantes vivieran en los mismos entornos», añadió, mientras explicó que a medida que los herbívoros evolucionaron con cuerpos más grandes como forma de defensa, los carnívoros también lo hicieron para poder depredar sobre ellos.

 

Se parecen con el T. Rex pero no hay relación directa

En relación a la aparente semejanza con el T. Rex, el equipo de investigadores afirmó que el “M. gigas evolucionó por separado del T. rex y se extinguió casi 20 millones de años antes de que el T. rex caminara por la Tierra”.

“Aunque los dos dinosaurios tenían cabezas grandes y brazos pequeños, su estructura ósea es muy diferente. No hay una relación directa», dijo Canale.

“Todavía hay que trabajar más en M. gigas. Además, hay un montón de fósiles que todavía tienen que ser excavados en la zona, así como huellas de dinosaurios para analizar, finalizó Canale.