Mauricio Macri perdió nuevamente la partida en la Cámara Federal de Mar del Plata. Ese tribunal confirmó al juez Martín Bava al frente de la investigación por el espionaje a los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan. El juez ahora debe resolver si procesa a Macri, que está de viaje por Arabia Saudita.

La resolución fue firmada por los dos integrantes de la Cámara Federal marplatense, Alejandro Tazza y Eduardo Jiménez. El juez Santiago Martín, que fue llamado a deliberar, no participó del acuerdo de este jueves. En lo sustancial, los camaristas sostuvieron que los nuevos argumentos que invocó la defensa del expresidente no cambiaron lo que opinaron el mes pasado: que Bava debe seguir al frente de la causa.

La segunda recusación se presentó después de la audiencia del 28 y versó sobre lo sucedido en esa oportunidad –la obligación de levantar el secreto y el pedido al Poder Ejecutivo para que así lo hiciera–. El viernes último, se realizó una audiencia ante la Cámara Federal de Mar del Plata en la que el abogado de Macri, Pablo Lanusse, enumeró sus críticas al juez. Bava tuvo intención de refutar presencialmente las acusaciones de Macri y de su defensor. El presidente de la Cámara, Tazza, comentó que el magistrado había estado temprano en la sede del tribunal, había consultado si era necesaria su presencia y le dijeron que no hacía falta.

«No advertimos causales sobrevinientes al anterior rechazo de la recusación intentada por esta misma parte, siendo que de esas labores judiciales no se pudo evidenciar o traslucir parcialidad o dependencia alguna, tanto en la celebración de la audiencia cuestionada, como en el trámite del pedido de relevamiento del secreto al ex Presidente, sin perjuicio de la opinión que pudiera tenerse sobre la necesidad o no de contarlo, cuestión ajena a este expediente de recusación, y sobre la que el Juez opinó expresando que no resultaba necesario, pero que igualmente solicitó, en virtud de las razones invocadas para la suspensión de la indagatoria cuestionada», escribieron este jueves Tazza y Jiménez.

Como lo hicieron en la oportunidad anterior, los jueces marplatenses volvieron a hacerle señalamientos a Bava para que avanzara con cuidado. «Advertimos con cierto grado de preocupación, la adopción de algunas decisiones conductuales durante el transcurso del proceso, que cuestionadas por su desprolijidad –y que en definitiva– fueron subsanadas–, deberán en lo sucesivo ser evitadas por el juez de grado a los fines de garantizarla buena marcha del mismo, teniendo en particular consideración el contexto en que se producen y las repercusiones institucionales que cada una de esas decisiones adoptadas conlleva», resaltaron los camaristas.

«Queda claro para la Cámara Federal, luego de cotejar el video de la audiencia y las constancias de la causa, que el juez Bava no mintió ni en él acta del 28 de octubre ni en el decreto del 29 de ese mes», dijo la abogada querellante Valeria Carreras, después de conocerse la resolución del tribunal de apelaciones marplatense. «Hoy podemos decir que ganamos ‘los nadies’, como diría Eduardo Galeano. Ganamos los que, solo munidos de la verdad y las pruebas y sin poder alguno, obtuvimos justicia frente a un planteo infundado y evidentemente dilatorio planteado por Macri«, añadió.

Las estrategias del expresidente para librarse de la investigación no se reducen únicamente a buscar correr a Bava, objetivo que ya incumplió en dos oportunidades. Macri tiene otra jugada de mayor alcance: llevar la causa a los tribunales de Comodoro Py. El 19 de octubre pasado, Lanusse le pidió al juez federal Ariel Lijo que reclame la investigación sobre el espionaje a los familiares de los tripulantes del ARA San Juan. El año pasado, el exdirector general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Gustavo Arribas había hecho un pedido similar en el marco de la causa madre del ARA San Juan, la del llamado “Proyecto AMBA” –las distintas delegaciones que la exSIDE desplegó en territorio bonaerense para hacer espionaje político–. Lijo lo rechazó pero el presidente de la Cámara Federal porteña, Martín Irurzun, sostuvo en línea con Arribas de que la trama debía investigarse en Ciudad de Buenos Aires, donde la AFI tiene su sede central, y le ordenó a Lijo que se hiciera con el expediente.

El futuro de Macri

Bava está en condiciones de resolver si procesa al expresidente por el espionaje sobre los familiares del ARA San Juan. El juez lo indagó el 3 de noviembre pasado y debe definir si hay elementos necesarios para sostener que Macri ordenó y posibilitó las tareas ilegales que se hicieron desde la delegación Mar del Plata de la AFI.

Según reconstruyó el magistrado, esas tareas se realizaron desde diciembre de 2017 hasta finales de 2018, cuando finalmente se halló el submarino. Para Bava, los seguimientos de la AFI perseguían un objetivo: adelantarle a Macri cuáles serían los movimientos de los familiares en un tema que atraía el interés no solo a nivel nacional, sino también a nivel internacional.

Macri viajó el lunes último, cuando se cumplían cuatro años del hundimiento del submarino, a Arabia Saudita por invitación del príncipe gobernante. Tiene previsto regresar el 23 de noviembre. Antes, pasará dos noches por Qatar.