La NASA y SpaceX lanzaron una misión de investigación sobre el cambio climático

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CRS-25 lleva dispositivos a la Estación Espacial Internacional para determinar cómo el polvo terrestre afecta al calentamiento global, el cambio de clima y la vegetación.

La NASA y SpaceX lanzaron una misión de reabastecimiento a la Estación Espacial Internacional (ISS, según siglas en inglés), con material importante para la experimentación científica, como un novedoso aparato de apoyo a los investigadores que desarrollan modelos sobre los efectos climáticos.

El transbordador de reabastecimiento, SpaceX Dragon, fue lanzado en un cohete Falcon 9 a las 20:44 del jueves hora de la costa este de EEUU (en la madrugada del viernes en la Argentina), desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA; con una carga superior a las 2,6 toneladas (5.800 libras) de experimentos científicos y suministros para la tripulación

El transbordador está previsto que se acople de manera autónoma a la ISS sobre las 11:20 del sábado (1520 GMT), donde permanecerá aproximadamente un mes.

Entre los experimentos científicos enviados a la ISS se encuentra un aparato nuevo, denominado Investigador de las Fuentes del Polvo Mineral sobre la Superficie Terrestre (EMIT, según sus siglas en inglés), que permitirá a los científicos comprender mejor el efecto del polvo en suspensión sobre el calentamiento y enfriamiento de la atmósfera.

 

La misión EMIT, desarrollada por el Laboratorio de Reactores a Propulsión de la NASA, en el sur de California, utiliza tecnología propia de escaneo espectroscópico para medir la composición mineral del polvo en las regiones áridas de la Tierra.

Su objetivo es ampliar el conocimiento de los investigadores sobre estas partículas finas de tierra, arcilla y cieno en los desiertos de la Tierra y, en última instancia, estudiar cómo afectan al clima, según la NASA.