El volcán de La Palma intensifica las explosiones y obliga a evacuar nuevas zonas

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Las aerolíneas Iberia, Binter y Canarifly suspenden sus vuelos con la isla para garantizar la seguridad. La situación se estabiliza tras abrirse dos nuevas pequeñas bocas eruptivas en un flanco del cono principal

El Centro de Coordinación y Emergencias del Gobierno de Canarias ha anunciado este viernes que el volcán de La Palma, que entró en erupción el pasado domingo, ha intensificado los fenómenos explosivos, lo que ha provocado que aumente el alcance del material piroclástico expulsado y de la ceniza, que ya llega a la isla vecina de La Gomera.

Esta nueva situación ha obligado a evacuar a 200 personas de tres nuevas poblaciones, Tajuya, Tacande de Abajo y la parte de Tacande de Arriba que aún estaba fuera de peligro, y se ha pedido a los vecinos que acudan al campo de fútbol municipal de El Paso. El empeoramiento de la situación ha llevado a las compañías aéreas Iberia, Binter y Canaryfly a suspender todos sus vuelos con La Palma.

El Instituto Volcánico de Canarias informó, inicialmente, de que se había abierto una nueva boca eruptiva en el flanco activo del cono, aunque posteriormente resultaron ser dos pequeños ríos de lava. Las explosiones se han hecho más frecuentes en los últimos minutos y son perfectamente audibles desde todos los puntos de los municipios de El Paso (donde se ubica el volcán) y Los Llanos de Aridane (el más poblado de la isla).

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha informado de la existencia de un pico muy violento de la señal de tremor, la huella energética de la erupción, que corresponde al momento en que se desató la explosividad y la nueva boca. Posteriormente, esta señal ha bajado notablemente hasta estabilizarse en un punto similar a la situación previa, según los propios expertos del IGN.

Los científicos del Instituto Geológico y Minero (IGME) confirmaron con drones la existencia de dos nuevos regueros de lava surgiendo de los márgenes del cono principal, vertiendo lava “a gran velocidad”, según el área de emergencias de Canarias. El IGME considera que la apertura de estas pequeñas bocas “ha servido para liberar presión y ha bajado la intensidad” y asegura que fluyen estos ríos de lava que recorrieron un kilómetro ladera abajo antes de expandirse y bajar su velocidad a unos 60 u 80 metros por hora.

La Guardia Civil ha llegado hasta el mismo punto en el que el Instituto Geográfico Nacional tiene su centro operativo, a unos tres kilómetros del volcán, para desalojar la zona, llena de turistas y curiosos. Se trata del lugar en el que las televisiones realizan sus directos, junto a la parroquiade La Sagrada Familia, en un mirador con una vista idónea del volcán. Bajo esa parroquia, en unas dependencias municipales, los periodistas tienen una oficina improvisada. Ya no se puede estar allí. “O se meten en casa o hay que irse, porque la explosividad va a más”, alertaban los agentes a los curiosos. Inicialmente se trató de una orden de confinamiento que posteriormente se convirtió en evacuación por emergencia de nivel rojo.

“La evacuación se ha producido sin problemas y a las personas no se les ha permitido recoger ni ropa ni enseres de sus domicilios, según ha explicado Ángel Cervero, capitán de la Guardia Civil. “Posteriormente hemos procedido a sellar la zona”. Con los 200 vecinos evacuados en la tarde del viernes, el total de afectados por el volcán asciende a 5.900 personas.

Las terrazas de la hostelería en la localidad de El Paso se han quedado desiertas y la gente se refugia en el interior de los restaurantes para seguir las informaciones de la televisión. Así huyen de la ceniza, del continuo pasar de vehículos con sirenas y del impacto de las ondas expansivas de la explosividad volcánica, que golpean los cristales de todo el municipio. Todo bajo un cielo negro, provocado por la nube de humo de la erupción.

La nueva colada surgida este viernes, cuyas cenizas están alcanzando la isla vecina de La Gomera, tiene bloques de gran tamaño que podrían estar asociados al hundimiento parcial del centro eruptivo inicial. La colada principal, la más antigua, avanza a ahora a una velocidad menor a un metro por hora. Esta ralentización se ha ido produciendo en los últimos días.

La lava del volcán de la Palma cubre 190,7 hectáreas y ha destruido a su paso 420 edificaciones, así como 15,2 kilómetros de carreteras, según los datos actualizados del sistema de observación europeo Copernicus.