Denuncian a Sebastián Villa por presunto abuso sexual y tentativa de homicidio

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El delantero de Boca fue acusado nuevamente por violencia de género. La víctima se presentó en los tribunales de Lomas de Zamora

El abogado de la víctima, Roberto Castillo, confirmó la denuncia contra Villa y sostuvo que hay «sobradas pruebas» para condenar al colombiano por un hecho ocurrido en junio de 2021 en Canning. La causa está en los tribunales de Lomas de Zamora.

«La denunciante (identificada como Rocío) llegó al estudio por abuso sexual y lesiones graves y esto se enmarca claramente en un intento de homicidio. Mi clienta tiene cientos de pruebas y Villa y su entorno quisieron comprar su silencio», agregó Castillo en TyC Sports.

“El denunciado comenzó a abusarme, propinándome algunos golpes, y tapándome la boca con su mano, momento en el cual yo le realice algunos rasguños producto de querer salir de esa situación”, aportó el periodista de policiales Germán Pampa Mónaco.

Qué dice la gravísima denuncia contra Sebastián Villa: de celos por compañeros de Boca al abuso sexual e intento de soborno

El futbolista de Boca fue nuevamente denunciado y podría ser detenido. Los cargos son abuso sexual, violencia de género y tentativa de homicidio.

sebastian villa

Sebastián Villa fue nuevamente denunciado por violencia de género en una causa que podría encuadrar en abuso sexual y tentativa de homicidio. Fue por un hecho sucedido en junio de 2021. La mujer denunciante dio su versión de lo que asegura haber sufrido por parte del futbolista de Boca.

El hecho que denuncia la mujer, de la que por el momento se resguarda su identidad, ocurrió el 26 de junio de 2021. Pero antes de detallar lo sucedido, explicó el inicio de su relación con Sebastián Villa: «Lo he conocido a principios del año 2020, y a partir del día comenzamos a frecuentarnos con habitualidad, compartiendo distintas clases de situaciones, almuerzos, cenas, etcétera, lo que permitió que conozca a su entorno más íntimo, como lo son los familiares, amigos y compañeros de su club de fútbol», comienza explicando la denuncia.

Luego, expresó que su relación tuvo idas y vueltas y que frecuentaban las discusiones. Además, definió a Villa como «una persona sumamente violenta y agresiva, pero siempre, -hasta el día del hecho denunciado-, solo había ejercido sobre mí violencia verbal».

 

Qué pasó con Sebastián Villa y la víctima: hay jugadores de Boca involucrados

Ese 21 de junio de 2022, siempre según el relato de la denunciante, todo comenzó cuando asistió junto a Villa a un asado en una casa dentro de un barrio cerrado en Ezeiza, donde se encontraban varios compañeros del plantel de Boca. Allí, pasadas las 22 y con el colombiano habiendo injerido «una gran cantidad de alcohol», comenzó una escena de celos porque, según el jugador, la mujer «había tenido un encuentro con un compañero de la plantilla». Villa levantó el tono de voz y «se puso más violento de lo habitual», por lo que ambos se retiraron y se fueron a la casa del jugador. Pero no se fueron solos, sino que también estaban su seguridad de apodo «Vikingo» y su «mano derecha» y amigo Félix Benítez.

Ya en casa de Villa, la discusión cesó porque Félix «había invitado a varias personas». A eso de las 23.30, se fueron todos menos Sebastián, «Vikingo» y la víctima: «En ese momento le digo a Sebastián de ir a dormir y es ahí cuando comenzó lo que fue la peor situación de mi vida. Me empezó a hablar mal y a maltratar», aseguró en la denuncia. Poco después todo se calmó y se acostaron, y fue en la cama cuando todo empeoró: «Sebastián había tomado más de una botella de whisky. Él me estaba acariciando en la cara, cuando de repente se pone violento, me aprieta con fuerza la mandíbula y la nuca, me pega una cachetada y me dice ‘¿Te gustaron mis compañeros?'».

Ante esta situación, ella no se animó a huir por miedo al estar en una «vulnerable posición» y con el seguridad afuera, alguien que «se ocupa de tapar absolutamente todas las acciones de Sebastián, y en quien yo en ese momento no confiaba», detalló. Luego, ocurrió lo siguiente: «Entre lágrimas, producto del golpe, él comienza a acariciarme el pelo, me seca las lágrimas y me empieza a besar, pero acto seguido me aprieta devuelta la mandíbula con mucha fuerza -impidiéndome respirar por muchos segundos hasta que logré zafarme de esa situación-, y me muerde de manera violenta los labios. En esos momentos pensé que pretendía matarme».