Las historias que pueden conocerse a través de las redes sociales cada día sorprenden más. Todo material se puede hacer viral en minutos dependiendo de su contenido. Generalmente, las mayores reproducciones se las llevan los videos de mascotas con comportamientos extraños, niños haciendo algo inusual, los famosos «challenge» o, muy al pesar de muchos, las infidelidades.

Agarrar a alguien con las manos en la masa es satisfactorio para cualquiera. Hoy en día, el poder de las redes sociales brinda la posibilidad de escrachar a cualquiera, y cuando se trata de amantes infieles, a nadie le tiembla el puso. Muchos videos en TikTok de amantes en el cine, restaurantes o mismo en una ronda de amigos se han vuelto virales.

También ocurre que los escrachos a los malos servicios o a ciertas personas suelen hacerse virales. En Twitter, principal plataforma de descarga donde reina el humor negro, los memes y los GIFS, han circulado muchas fotos de tortas con hongos, comidas en mal estado, cuentas de restaurantes con frases inusuales y más escraches a restaurantes, bares y supermercados, así como también a personas que han tenido un mal comportamiento. 

Pero este caso viene a ser uno de los preferidos de los internautas: presuntas infidelidades. Una mujer viralizó la imagen de su esposo mientras le daba un fuerte y cariñoso abrazo a un compañero de trabajo. Si bien no vio beso alguno, el abrazo fue tan sospechoso que decidió tomar la foto y publicarla en Instagram y Facebook como venganza. Su cuenta se llama Holy Milk, por lo que no se sabe si se trata de la esposa engañada, o una cuenta anónima. El nombre de los hombres tampoco trascendió. 

«Holy Milk» escrachó a los hombres mientras estaban en el depósito.

El hecho ocurrió en la ciudad de Tijuana cuando la mujer decidió llevarle el almuerzo al lugar de trabajo de su marido, la tienda El Florido. Los hombres estaban vestidos con una especie de prenda azul en un almacén, en donde uno de ellos tiene la cara en el cuello del otro como si le estuviera dando un beso a su compañero y lo tiene agarrado de la cintura. Los comentarios que responden a la publicación de «Holy Milk» fueron desopilantes.

Mientras que Erick Bavestrello escribió: «Hay gente que prefiere los abrazos por la espalda, no veo lo dramático del asunto».

Danny González bromeó sobre el asunto y deslizó: «¿que onda con las inseguridades de esa señora? Los compas nos damos ese tipo de abrazos sin ningún problema, es más, los hombres de verdad nos damos besos de compas, si es de tres mejor».

Monserrat Ramos, por su parte, cerró el hilo muy tajante: «que asco!! A tu vato le gusta el chile mandalo a la goma. Valórese y ámese mucho para que no permita ese tipo de burlas por parte de ese vato que salió del closet«.