Vidal sale con todo a instalar sus candidatos en territorios peronistas

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Los elegidos de María Eugenia Vidal para el 2019

Desde el Gobierno bonaerense ya definieron a gran parte de los aspirantes a derrotar a los alcaldes peronistas en los próximos comicios. Unos pocos están en duda. La importancia de la marca de la alianza y la reelección de María Eugenia Vidal

Cambiemos ganó, hace poco más de un mes, una batalla muy importante para sus aspiraciones. Se quedó con las dos bancas de la mayoría para el Senado de la Nación y con el reparto más importante a la hora de hablar de la Cámara de Diputados, además de poblar de propios la Legislatura bonaerense. No obstante, más allá de renovar el respaldo social, la verdadera victoria del oficialismo fue simbólica en lo político y no sólo en el reparto de escaños con su principal competidor: el kirchnerismo.

Así, imponer a una figura como Esteban Bullrich por encima de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner generó una sensación de sosiego generalizado en el Ejecutivo bonaerense. Además significó el espaldarazo para posar ya la mirada sobre el 2019.

En ese sentido se centralizó en los municipios de la Primera y Tercera secciones electorales en los que no gobiernan pero tienen fundamentos para creer en una mejora. Distritos donde el peronismo en sus diferentes vertientes (massismo, pejotismo, kirchnerismo) se mantiene como gobierno comunal; y en los cuales, a la par, el acompañamiento a la marca Cambiemos ha crecido desde 2015 a 2017. 

Claro está, los próximos comicios serán de renovación de autoridades de los ejecutivos en todos sus estamentos. Por ello, desde calle 6 en la ciudad de La Plata y, también, desde Balcarce 50 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, comenzaron a trabajar en la instalación de dirigentes que respondan a la estructura Cambiemos para fogonear los posibles candidatos a intendentes dentro de dos años.

Como punto de partida para ir a la caza del Conurbano, la gran mayoría de los nombres que se barajan comparten más de una coincidencia, pero la principal de ellas es que se encuentran más cerca del amarillo Pro que del rojo de la Unión Cívica Radical.

Algunos de los nombres ya están puestos, otros están en duda, y unos pocos caminan prácticamente por la cornisa entre ir por la intendencia y ser borrado de la discusión.

Los que ya están confirmados son: Alejandro Finocchiaro (La Matanza), Carlos Regazzoni (Almirante Brown), Segundo Cernadas (Tigre), Gustavo Asnaghi (Ensenada), Lucas Delfino (Hurlingham), Rubén Barabani (Ezeiza), Ezequiel Pazos (José C. Paz), Evert Van Tooren (Esteban Echeverría), Leandro Costa (Escobar), Pablo Alaniz (Florencio Varela), Ignacio Duhalde (Cañuelas) y Gabriel Pozzuto (Ituzaingó).

Con este panorama, las pintadas en las calles, las publicaciones en las redes sociales, más los actos de obras públicas, comienzan a ser una suerte de advertencia a los gobiernos locales. Tal el caso de Lomas de Zamora, donde María Eugenia Vidal visitó la comuna pegada a Gabriel Mércuri y con el alcalde Martín Insaurralde a un costado, un poco alejado. Claro está, ahí el ataque es por dos flancos a la vez. Por un lado se busca ganar la ciudad, y por el otro -principalmente-, enfrentar a un posible rival para la Gobernación 2019.

Desde el equipo de Cambiemos y en las propias filas del círculo íntimo de la Gobernadora ya comienzan a dar mensajes renovadores en los distritos, pese a que no habría modificaciones a nivel provincial: Vidal se perfila para competir nuevamente en la papeleta bonaerense.

“Con María Eugenia como candidata, ya tenés un caudal de votos importante”, confirmó a La Tecla uno de los funcionarios más cercanos a la mandataria. De esa manera, una de las apuestas del oficialismo pasa por consolidar la reelección de Vidal y, desde allí, buscar la instalación de los aspirantes a derrotar a los actuales intendentes peronistas. “Si María Eugenia es la candidata, tenés que hacer muy poco o tenés que restar mucho como para no ganar en los distritos”, agregó la fuente.

No obstante, a pesar de la fe ciega que pesa sobre la titular del Ejecutivo bonaerense, desde la propia Provincia reconocen que hay una serie de distritos donde la historia es complicada y hay chances de que en 2019 sigan esquivándole al amarillo. Moreno, conducido por el kirchnerista Walter Festa; Merlo, bajo el mando del flamante titular del PJ, Gustavo Menéndez; José C. Paz, de Mario Ishii; Ezeiza, de Alejandro Granados; y Florencio Varela, liderado por Julio Pereyra, son algunos de ellos.

Así como están los distritos más “difíciles”, también están los que en el oficialismo ven como muy posibles de ganar en 2019, producto del desempeño electoral en octubre de este año. Ellos son: General San Martín, Hurlingham, Tigre, Ituzaingó y Avellaneda, entre otros.

En ese marco, si bien la reelección de Vidal será el arma principal, no será el único. La imagen de los intendentes que pertenecen al oficialismo tendrá un rol importante, y cada vez serán más continuos los desembarcos en tierras donde gobierna el peronismo. Las gestiones de Jaime Méndez (San Miguel) y Nicolás Ducoté (Pilar) como herramientas para revertir la situación en Malvinas Argentinas; las de Néstor Grindetti (Lanús) y Martiniano Molina (Quilmes) para hacer lo propio en Avellaneda; las de Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Jorge Macri (Vicente López) para quedarse con el mando en San Martín, son algunos de los ejemplos ya consolidados de trabajo foráneo.

A su vez, todos los distritos no tendrán la misma relevancia a la hora de afrontar los desafíos. La madre de todas las batallas se dará, nada más y nada menos, en La Matanza, con Alejandro Finocchiaro al frente. Detrás se encolumnan las ciudades con mayor cantidad de electores de las secciones Primera y Tercera. Pero algunas comunas, como Ensenada, que ya tiene a Gustavo Asnaghi como el candidato para el 2019, no tendrán el mismo impacto, por el bajo caudal de votantes que representan. Lo mismo pasará con Punta Indio, Las Heras y Marcos Paz, entre otras.

El otro punto en el que en el Gobierno ponen importante énfasis es el proceso de instalación de la marca Cambiemos. El mismo se intensificó previo a las PASO de agosto, y se logró cumplir la meta al ganarle a Cristina Kirchner en octubre.

Por ello, en los dos años restantes hasta los próximos comicios se trabajará en fortalecer más a la marca Cambiemos, para complementarla eventualmente con las candidaturas de María Eugenia Vidal y de Mauricio Macri. Así lo explicaron desde Provincia: “Hay lugares donde la marca es mucho más importante que el candidato, como en Avellaneda”.

Incluso la estrategia de poner a la gobernante alianza por delante del aspirante a la intendencia le serviría al oficialismo para saltear algunas internas distritales. “Marca le gana a candidato”, podría decirse, ya que no sólo servirá para evitar las fracciones, sino también para cambiar nombres y ubicar a nuevos dirigentes en algunas comunas en particular.

Así, a sólo un mes de las elecciones legislativas, desde las filas de los go-biernos bonaerense y nacional empezaron a ordenar la tropa para definir las estrategias de trabajo de cara al 2019 y consolidar a Cambiemos en la zona que se presenta como más hostil. El control del Conurbano es el máximo deseo; para ello, el plan de trabajo durante los próximos dos años está definido, y tiene tres grandes aristas: la reelección de María Eugenia Vidal, el trabajo territorial de los intendentes en distritos ajenos y la instalación de la marca. Con ese tridente, el oficialismo saldrá a la caza del Gran Buenos Aires peronista.


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